Posts con el Tag ‘Personajes históricos’

16
May

¿Hubo algún rey de Inglaterra que fuese español?

   Escrito por: Etre    in Edad Moderna

Felipe II

La respuesta es que sí, hubo un rey español en el trono de Inglaterra. Entre 1554 y 1558, Felipe II se casó en segundas nupcias con la viuda María I “la Sanguinaria”, reina de Inglaterra e Irlanda.

En la coronación, se dijeron, aproximadamente las siguientes palabras:

Felipe y María, por la Gracia de Dios, Rey y Reina de Inglaterra, España, Francia, Jerusalem, ambas Sicilias e Irlanda, defensores de la Fé, Archiduques de Austria, Duques de Borgoña, Brabante y Milán, Condes de Habsburgo, Flandes y Tirol.

Y os preguntaréis, sí Felipe II murió en 1598, ¿por qué no fue rey hasta su muerte, o hasta una guerra de independencia? Pues la respuesta es fácil: Por el contrato matrimonial.

Ese contrato tuvo muchísimas restricciones y favoritismos, ya que la nobleza inglesa no quería que Inglaterra fuese un estado dependiente de España:

  • Se le dio un alto grado de autonomía, tanto, que Felipe II no podía inmiscuirse en los asuntos Ingleses, además de no poderle reclamar ayuda militar o financiera.
  • En caso de tener un heredero entre ambos, éste sería heredero de Inglaterra, Países Bajos y Borgoña. Si María I muriese, la educación del heredero estaría a cargo de los ingleses.
  • Si María I era la primera en morir, Felipe II debería de abandonar Inglaterra, renunciando sus derechos sobre el trono. Pero si era Felipe II el primero en morir, la viuda recibiría 60.000 libras anuales como pensión.

El 17 de noviembre de 1558 María I de Inglaterra murió sin dejar descendencia, y Felipe II actuó conforme a lo estipulado en el contrato matrimonial, dejando de ser así, Rey de Inglaterra. Además, tampoco se entrometió en el gobierno inglés, cumpliendo así otra de las cláusulas.

Tags: , ,

6
Abr

Ramses II. Parte II

   Escrito por: akhesa    in Edad Antigua

Después de un largo tiempo aquí os dejo la segunda parte de los sucesivos post que voy a ir publicando (como ya comenté anteriormente) sobre este gran faraón y su reinado.

Ramses niño

Es importante destacar que Ramses II heredó además del nombre, el conservadurismo de su abuelo y la capacidad militar de su padre. No obstante, como recordareis, a finales de la VIII dinastía la casa real se distinguió por su descendencia guerrera.

La casa familiar de Ramses se encontraba en Avaris, ciudad de encuentros comerciales entre mercaderes siendo la parte más cosmopolita de Egipto. Como todos los egipcios de buena familia, Ramses recibió una buena educación así como formación militar, manteniendo a lo largo de los años su forma física.

Sabedor de anteriores disputas por el trono, tras su subida, Seti II, nombró a su hijo Regente recibiendo el título oficial de “Primogénito del rey” así como el rango de “Comandante en jefe del ejército”, asegurándose así su derecho al trono y la perpetuidad de la dinastía en caso de muerte repentina.

Como príncipe regente Ramses fue introducido poco a poco en las responsabilidades de su cargo. Con 14 o 15 años participó en su primera campaña militar acompañando a su padre a Libia. Al año siguiente tomó parte en la incursión de tierras fronterizas para fortalecer la presencia egipcia en Amurru y Qadesh que después volvió a manos Hititas.

Prisioneros nubios

Prisioneros nubios

A los 22 años se le encargó la primera misión  que debería de cumplir por su cuenta, que consistió en poner fin a un alzamiento en Nubia (la

antigua Kush), donde dirigió personalmente una carga de sus carros que aplastó a los rebeldes y que perpetuó en los muros de su pequeño templo que él mismo mandó construir.

Fuera de sus ocupaciones militares Ramses se encargaba de supervisar las operaciones mineras de Asuán

Por lo que no es muy descabellado pensar que tras tan ardua formación y después de la muerte de Seti I, Ramses ya estaba preparado para la sucesión portando sobre sus hombros el peso de la Doble corona y su gobierno.

Tras su ascenso, primeramente se encargó del funeral de su padre viajando durante dos días por el Nilo hasta Tebas donde permaneció para cumplir con el más importante de sus deberes anuales, el

Festival de Opet

Festival de Opet

“Festival de Opet”, en honor al dios Amón y su renovación. En realidad el faraón todos los años debía navegar dos días (durante la época de las inundaciones o Akhet) hasta el templo de Luxor en una barca dorada simulando al Sol y la fiesta continuaba hasta que el dios era devuelto a los 23 días. Ramses aprovechó la ocasión en su propio beneficio para nombrar al nuevo Sumo sacerdote de Amón que era elegido por el mismo dios.

Además Ramses se rodeó de sus propios funcionarios fieles y nombró dos visires repartidos en Menfis al norte, en el Bajo Egipto, y Tebas al sur, en el Alto Egipto; quienes se encargaban de perpetuar la justicia y paz, y el orden civil en ellas. Gracias a lo cual acabó por codearse con una corte completamente consolidada.

Tras la formación de un gobierno sólido y encargarse de perpetuar las obras anteriormente iniciadas por su padre, Ramses II pudo por fin  dedicarse a una larga guerra contra los Hititas extendiendo su mano más allá de las fronteras establecidas por sus antecesores.

Tags: , ,

21
Feb

Ramses II. Parte I.

   Escrito por: akhesa    in Edad Antigua

Ramses II

Ramses II

Resulta increíble ver cómo el paso del tiempo hace mella en la historia. Sería un gran debate si en el caso expuesto pudiéramos unir éstos dos conceptos para desarrollar una historia utópica, mas,la realidad de nuestras acciones tienen su propio eco, por lo que tiempo e historia deberían ir cogidos de la mano.

Desde pequeña he sentido pasión por ese transcurso que aún hoy marca paso a paso nuestra vida, es por ello por lo que el artículo que voy a desarrollar y a publicar es tan importante ya que forma parte de cada uno de nosotros.

Debido a que hay mucho que contar y mucho de donde escoger me veo obligada a dividirlo en secciones a fin de facilitar la propia lectura.

HERENCIA HISTÓRICA.

Seti I

Seti I

“En el desierto yacen dos piernas, sin tronco, de granito, y cerca en las arenas,quebrada y semihundida, la cabeza. En el pedestal se puede leer:

- Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes, ¡Contemplad mis obras poderosos, desesperad al verlas!-

Mas nada permanece. Y en los alrededores del colosal desastre, desnudas e infinitas, llanas y solitarias,se extienden las arenas.”

Percy Bysshe Shelley
1817 “Ozymandias”

Tutmosis I

Tutmosis I

Creo de suma importancia que para comprender la gran trascendencia que tuvo el reinado de Ramses II debemos entender la grandeza de sus antecesores.

Por ello os situó en la primera dinastía del Imperio Nuevo, la XVIII, donde los primeros faraones fueron reyes guerreros que se dedicaron a proteger las fronteras del país y aumentar su riqueza extendiendo los límites del reino.

Sin embargo, tras años de gloria, con la subida al trono de Akhenaton y la reforma religiosa y política (vease artículo sobre dicho faraón) el norte del país se vio sometido a continuas incursiones del reino de Mitanni.

Tras la subida al trono de Tutankhamon se perdió parte del control de esas tierras debilitando así el imperio.

Ni Tutankhamon ni sus dos sucesores tuvieron hijos que optaran al trono, por lo que éste

Tutmosis III

Tutmosis III

recalló en manos de un antiguo general del ejército de Horemheb ya entrado en edad, Ramses I fundador de la XIX Dinastía.

Ramses I no pudo gozar de su poder más que por un año y al morir dejó como heredero a su hijo Seti I a quien había formado como soldado.

Éste último nació antes de que su padre subiera al trono por lo que vivió en tiempos de Ay y Horemheb.
Seti I consolidó el imperio gracias en parte a las campañas militares contra Palestinos, Sirios y Libios.

Durante el tercer año de su reinado el hijo menor de Seti I lo acompañó a una de esas expediciones y en el séptimo fue asociado como sucesor y regente, quedando así asegurada la casa fundado por su padre.

Heredero del nombre de su abuelo, Ramses II, llegaría a convertirse en uno de los faraones más grandiosos que, en mi opinión, gobernaron Egipto.

Tags: , ,

23
Ene

La Jornada del Foso de Toledo.

   Escrito por: Etre    in Edad Media

Puerta de Alfonso VI (Toledo)

Puerta de Alfonso VI (Toledo)

Desde que fue conquistada por los árabes, Tulaytulah, gozaba de cierta independencia, y nunca terminó de ser sometida, puesto que eran muy habituales los alzamientos de los muladíes contra el Emirato de Córdoba.

Uno de esos alzamientos se produjo durante el reinado de Al-Hakam I, en el 797 (180 o 181 de la Hégira) y cansado de que esta ciudad se declarase en rebeldía, trabó un plan con Armús ibn Yusuf, muladí oscense, para dar un escarmiento a los habitantes de esa plaza.

Hizo gobernador de la ciudad a Armús, y cuando se ganó la confianza de los muladíes de la ciudad, los invitó a un banquete en el palacio del gobernador. A las puertas de la residencia apostó a unos verdugos que, a medida que iban llegando los pequeños grupos de invitados, los ejecutaban y arrojaban después sus cuerpos en una fosa. Distintas fuentes hablan de entre 400 víctimas las más optimistas y más de 800 las más pesimistas.

Después de esta jornada, los toledanos no se volvieron a alzar contra Córdoba hasta después de la muerte de Al-Hakam I.

Tags: , , ,

9
Ene

Tiberio

   Escrito por: Etre    in Libros Recomendados

Portada del libro

Portada del libro

Que a mí me guste la sequedad, no es extraño. He hecho demasiadas campañas bajo las lluvias de los valles del Rin y del Danubio. He recorrido millas a pie, metido en el barro hasta los tobillos, y he dormido en tiendas que amanecían empapadas de agua. No obstante, este gusto por todo lo seco es de otro tipo: odio el sentimentalismo o las manifestaciones de emoción; odio todo lo que sea representación, fingimiento. Odio la autocomplacencia, y esa emoción en la que el ojo no llora sino que observa el efecto de las lágrimas en aquellos que lo miran.
Así empieza, tras el prólogo, esta obra.

El libro intenta ser la traducción de la autobiográfia perdida escrita por el propio Tiberio, de la que Tácito describe como “breve y sucinta”, y en mi opinión le da un carácter más humano que con el que fue coronado por sus contemporáneos, otro punto de vista, aunque sea una novela.

El autor de este libro es Allan Massie, y pese a que  el libro parece no tener muy buenas críticas, que tampoco malas, todo sea dicho, a mí, personalmente, me gustó bastante.

El autor nos hace creer que un extraño personaje llamado conde Alesandro di Caltagirone -quizá sabio, estafador o visionario- le entrega un manuscrito en latín que contiene la autobiografía de Tiberio. Por tanto, esta novela sería la traducción de unas memorias del que se considera a sí mismo, no el emperador famoso por la crueldad que Tácito retrataba, ni, como Plinio dijo, <<el más triste de los hombres>>, sino el más ilustre y desdichado gobernante de Roma que, en su retiro en Rodas, se dedicaba al estudio de la filosofía y las matemáticas y a descifrar el significado de su propia vida: la de un hombre con el orgullo de los Claudios, obligado en sus decisiones más por el peso del deber que por su ansia de poder.
Texto de la contra-portada.

Tags: , ,

28
Nov

César Imperator

   Escrito por: akhesa    in Edad Antigua, Libros Recomendados

Portada del Libro

Portada del Libro

” ¡Los cobardes mueren varias veces antes de expirar! ¡El valiente nunca saborea la muerte sino una vez! ¡De todas las maravillas que he oído, la que mayor asombro me causa es que los hombres tengan miedo! ¡Visto que la muerte es un fin necesario, cuando haya de venir, vendrá!
William Shakespeare, Julio Cesar, II, ii

Con este monólogo de César de la obra magistral de William Shakespeare, Max Gallo, comienza a introducirnos es una de las biografías sobre uno de los personajes más apasionantes y en mi opinión, magníficos que ha tenido la historia a lo largo del tiempo.

Nos invita a ver sentados en nuestras privilegiadas butacas, el nacimiento de un niño que dejaría una profunda huella, el contexto histórico en el que se produce, finales de la guerra Civil entre Mario y Sila y cómo su estatus privilegiado dentro de la sociedad romana y la creencia de su descendencia divina forjan el bien conocido carácter de Julio César que prevalece hasta su muerte  a los pies del Senado.

El autor utiliza un lenguaje rico en descripciones si con ello destaco la reconstrucción de su primer viaje a Hispania, y sus días de campaña en la Galia.

Para mí, esta obra es una de las muchas Odas dedicadas a un hombre que destacó entre otros, a una inteligencia que levantó los cimientos de una sociedad en crecimiento, a aquel que construyó un Imperio que marcó el fin de todo lo anteriormente conocido.

Tags: , , , ,

6
Sep

Amenhotep IV, Aj-en-aton

   Escrito por: akhesa    in Edad Antigua

Muchos conoceréis la historia de éste legendario faraón que por un tiempo cambió el estatus social y las creencias politeístas de su pueblo por otras, llegando a desbancar de su puesto privilegiado al clero tebano y la hegemonía religiosa del dios Amon.

Es importante  destacar que antes de la llegada de Amenhotep  IV al trono, Egipto vivía una época de oro y esplendor  donde predominaron el alce de grandes construcciones y monumentos, además de belicismo en busca de la expansión de sus fronteras.

Para que se entienda un poco más el marco histórico en el que Amenhotep  IV vivió, hemos de mirar atrás y una vez más recorrer las sendas de un pasado faraónico.

Los historiadores y egiptólogos tachan ésta etapa, la del Imperio Nuevo, como la más brillante y a la que más han dedicado su estudio gracias a las muchas de las huellas dejadas que han sobrevivido al paso del tiempo.

Amenhotep IV

Amenhotep IV

La primera dinastía con la que se inicia este periodo es la XVIII y su faraón Ahmose, quien consiguió la reunificación de Egipto, y expandió Kemet más allá de sus antiguas fronteras.

Sus sucesores tuvieron como mayor ocupación completar y seguir su obra imponiéndose tanto en Nubia, como en las potencias Asiáticas .

Tras la muerte sin descendencia de Tutmoses II,  le sucedió Hatshepsut hermanastra y esposa de Tutmoses III, quien fue coronada como faraón por los sacerdotes de Amon. Durante su reinado se intensificó el comercio de incienso con el Punt a través del mar Rojo.

Con el tiempo y la diplomacia las aguas se fueron calmando, llegando a existir periodos de paz conseguidos a través de alianzas matrimoniales entre los reyes hititas y egipcios.

Durante su reinado, Tutmoses IV hizo construir grandes templos en el Norte (Heliópolis) dedicados al culto Solar (Ra), (potencia divina con mayor influencia en el Imperio Antiguo), para contrarrestar el poder del culto de Amón, en Tebas.

El apogeo de la dinastía XVIII es considerado durante el reinado de Amenhotep III. Signos de la gran estabilidad entre las potencias asiáticas y Egipto, son las Tablillas de Amarna, encontradas en Ajetatón y donde se pueden estudiar las relaciones diplomáticas de Amenhotep III y IV.

Nefertiti y Ajenaton en familia

Nefertiti y Ajenaton en familia

Durante los primeros treinta años de su reinado, Amenhotep III residió  en Menphis, en una época en el que el Sumo Sacerdote de los dioses era el Gran Sacerdote menfita de Ptah.

Desde principios del Imperio Antiguo, la religión egipcia se había ido centrando en la figura del sol como base cumbre de su mitología, en el santuario de Heliópolis, se había elaborado una teología que exaltaba a Ra, la energía solar, por encima de las demás deidades, aunque con el tiempo,  sin ser suplantados los demás dioses, éstos se fundieron con él.

Sin embargo , a partir de cierto momento, se desarrolló una nueva idea en el seno de la teología de Heliopolitana, considerando  a Atón ( que antes era una masa inerte de la que salían los rayos de luz) como un verdadero Dios.

La teoría atoniana podría vincular el culto al Sol con el respeto a la naturaleza creada, mantenida y modificada por él. Aton presidía el nacimiento y desarrollo de los seres vivos, y dada su omnisciencia, no podía fallar ni equivocarse, por lo que no cabía perfección alguna fuera de la naturaleza. El ideal estético racionalista, al igual que la idea de que los seres vivos han de ser feos o guapos, son impresiones falsas, es decir, lo que es ha de ser y por lo tanto , en Arte, el realismo es la norma más acorde con el culto a Atón. Y éste es el arte que prevaleció durante el reinado de Amenhotep IV.

Amenhotep III se mantuvo al margen de las consecuencias que este nuevo culto pudiese acarrear, no obstante si fueron estudiadas por su segundo hijo Amenhotep.

En un principio el sucesor de Amenhotep III era su primogénito Tutmoses, sin embargo murió antes del traslado de la corte a Tebas y del festival de la Sed de Amenhotep III, por lo que inmediatamente después el príncipe Amenhotep IV asumió el papel de sucesor.

Aton

Aton

A finales del año 1353 o principios de 1352 aC Amenhotep IV fue coronado faraón tras la muerte de su padre.

Éste ya se había convertido en el principal seguidor y promotor de la teología atoniana, pero como monarca estaba obligado a cumplir con la religión predominante. Sin embargo a medida que iba pasando el tiempo, el faraón iba imponiendo poco a poco el culto a Atón, hasta que acabó por implantarse como única religión, ganándose la enemistad de los sacerdotes de Amón y los partidarios de la antigua religión.

La ruptura con los antiguos dioses vino dada, durante el cuarto año de su reinado, cuando el faraón Amenhotep IV que significa “alegría de Amon”, pasó a llamarse Aj-en-aton “Servidor de Aton”.

Lejos ya de establecer una lucha abierta con los sacerdotes de Amon y sus partidarios, Ajenaton decidió trasladar su capital y a su corte a una nueva ciudad situada en el Medio Egipto, llamada Ajetaton ” El Horizonte de Aton”, que actualmente se la conoce como Tell-el-Amarna, pasando a ser ésta capital de las dos tierras.

La urbe fue trazada de forma racional, con grandes avenidas y calles aseadas. Tres barrios alineaban de norte a sur, a lo largo del Nilo y entre ellos, se encontraban los palacios reales, y los de los nobles más encumbrados. Las casas, en general, eran amplias y bien distribuidas y entre todos los edificios destacaban dos grandes templos dedicados a Aton, ambos formados por amplios patios entre pilonos que permitieran el paso  del sol en todos los puntos.

La vida en Ajetaton era muy semejante a la de cualquier ciudad egipcia, su única diferencia, era que todas las mañanas, la pareja real formada por Ajenaton y Nefertiti, partía de palacio en un carro para ir a ofrecer culto al gran templo de Aton.

Tablillas de Amarna

Tablillas de Amarna

Ajenaton reinó durante diecisiete años, en cual prevaleció la paz , sin apenas campañas bélicas.  Sin embargo durante los últimos cinco años de su reinado todo se presenta ante los egiptólogos e historiadores como una incógnita.  De forma súbita desaparecieron todos los documentos de los archivos de Amarna, quedaron como única referencia los epígrafes, los relieves y las esculturas.

Lo único seguro es que , ante la decadencia física del monarca,  hubo de plantearse el problema de la sucesión. Puesto que la familia real carecía de hijos varones (tuvieron 6 hijas de las cuales sobrevivieron 3) la línea dinástica pasaba a ellas o en su defecto a los hijos varones que el faraón hubiese tenido con alguna esposa secundaria.

Siguiendo ese criterio, Ajenaton, sintiendose ya enfermo, pudo apoyarse en la compañía de Semenkhare, persona de la que se sabe poco y sobre la que se barajan múltiples teorías, tantas que hasta su sexo es motivo de discusión. Sea como fuere Semenkhare , comenzó a reinar conel nombre regio de Ankhetkheprura, junto a Ajenaton. Al poco tiempo, el monarca murió, a los 37 años de edad.

El reinado de Semenkhare fue breve, entre uno y tres años, y se desconoce casi todo lo ocurrido en él. Para aumentar más el “misticismo” surge una sombra escurridiza al final de su reinado  que parece tomar los nombres de Nefernefruaton Ankhetkheprupra, nombres adoptados anteriormente por Nefertiti y Semenkhare (si fueron distintas personas)

Tras la desaparición de estre personaje, se impuso de nuevo en la Corte un sector vinculado a la teología atoniana. Este grupo de magnates alzó al trono a un niño de 10 años, Tut-anj-Aton, precozmente casado con la princesa Ankhesenpaton.

En pocos años recobraron el poder los partidarios de las tradiciones, entre los que destacaban, el consejero Ay y el general Horemheb, curtido ya en sus primeras campañas contra los hititas.  Como consecuencia la corte abandonó Ajetaton y Tutanjaton modificó su nombre a Tutanjamon como símbolo de la vuelta a las antiguas tradiciones.

Tags: , ,

2
Mar

Kǒng Fūzǐ (Confucio)

   Escrito por: Etre    in Edad Antigua, Historia Asiática

Probablemente, si os pregunto por Kǒng Fūzǐ o por alguno de los otros nombres conocidos a esta persona –Kǒngzǐ o Kung Fu Tse-,no sabréis decirme quién fue, pero si os digo que su nombre latinizado era Confucio seguro que, al menos, lo conoceréis de oídas.

Pues bien, Confucio fue un filósofo, y recalco filósofo porque en la religión cristiana, los monjes jesuitas lo enarbolaron como figura de fuertes enseñanzas cristianas, que vivió entre los años 551 y 479 a.C.

Nació en el seno de una familia noble china en el antiguo país de Lu, en la actual provincia de Shandong, hay algunas fuentes que dicen que nació en el seno de una familia humilde, algo arto improbable ya que en aquella época, saber escribir era algo anormal. Lo que sí que es posible es que la familia se arruinase posteriormente.

En su juventud trabajó para la administración del Estado de Lu, llegando incluso a ejercer de Ministro de Justicia, cargo del que posteriormente dimitió por estar en desacuerdo con la política del príncipe.

Popularmente se cree que a los 50 años, Confucio, empezó a viajar y a enseñar su sabiduría de un lado para otro, extendiendo así su forma de pensar mientras esperaba que algún otro príncipe le llamara para implantar sus reformas. Esperó en vano, ya que no fue hasta la dinastía Han –202 a.C. 220 d.C.- cuando algunos príncipes y emperadores le empezaron a tener en cuenta.

Su filosofía la podemos dividir, al menos en parte, en dos grandes tipos: Doctrinas para un hombre de gobierno y doctrinas en las relaciones humanas. Procederé a exponer algunas, sino todas de ellas, y con ello terminar este resumen biográfico:

  • Doctrinas de un hombre de gobierno:
    1. Amar al pueblo, renovarlo moralmente y procurarle los medios necesarios para la vida cotidiana.
    2. Por este motivo, debe servirse en primer término con soberano respecto a Aquel que es el Primer Dominador.
    3. Cultivar la virtud personal y tender, sin cesar, a la perfección.
    4. En la vida privada, como en la pública, observar siempre el sendero superior del “Justo Medio”.
    5. Tener en cuenta las dos clases de inclinación propias del hombre: unas proceden de la carne y son peligrosas, las otras pertenecen a la razón y son muy sutiles y fáciles de perder.
    6. Practicar los deberes de las cinco relaciones sociales.
    7. Tener por objetivo final la paz universal y la armonía general.
  • Doctrinas de las relaciones sociales o humanas: El ren o jen es la virtud de la humanidad que está basada en la benevolencia, la lealtad, el respeto y la reciprocidad. Además, el superior tiene la obligación de proteger, y el inferior de ser leal y de respetar al superior. Y, en último termino, todas las personas están sujetas a la voluntad del Cielo, que es la realidad primera y fuente de máxima moralidad y orden. Están dados entre:
    1. El gobernador y el ministro.
    2. El padre y el hijo.
    3. El marido y la mujer.
    4. El hermano mayor y el hermano menor.
    5. Los amigos.

Tags: ,

Como sabréis, Japón fué, y aún hoy es, un imperio. Pero… ¿quién fué su primer emperador?


El emperador Jinmu es guiado por un cuervo hacia la conquista de Yamamoto. Periodo Meiji (1868-1912).

Los dos libros de Historia más antiguos de Japón, el Kojiki (Historia de cosas antiguas, 712) y el Nihon Shoki (Anales de Japón, 720), señalan a Kamuyamato-iwarebiko-no-mikoto, a quien en el siglo VIII le apodaron como Jinmu (“Guerrero Divino”), como el primero de los emperadores legendarios de Japón pese a que tengan divergencias geográficas y temporales.

El Nihon Shoki afirma que gobernó entre los años 660 y 585 a.C. (75 años). Según la leyenda, su padre era descendiente directo de la gran diosa del sol, Amaterasu Ô-Mikami, y que su madre era hija del dios del mar, Ryujin.

A los 45 años, Jinmu partió a conquistar Yamato, al este de la zona de Nara. Guerra que no fué fácil y que duró varios años antes de conseguir la victoria.

Su alteza Ihare [Jinmu] príncipe de la sagrada Yamato y su hermano, su alteza Itsuse, decidieron avanzar desde el palacio de Takachiho hacia el levante para establecerse en un lugar donde poder gobernar su reino en paz. Kojiki.

En un primer momento intentó entrar por Osaka, pero tuvo que renunciar y volver por Wakayama. También cuenta la leyenda que ganó gracias a la ayuda de un pájaro dorado, y que, de este modo, consiguió coronarse como emperador de Japón. La coronación tuvo lugar en el palacio de Kashihara, en la zona de Nara.

Tags: , ,

17
Ene

Vampiros Parte I: Gilles de Rais

   Escrito por: Etre    in Edad Media

Antes de hablar de vampiros propiamente, hay que definir qué es el vampirismo, y no me refiero al vampiro “chupa sangre” o no-muerto, que se transforma en murciélago o que muere si le da la luz del sol, sino a los vampiros humanos que están sedientos de sangre acompañando muchas veces de ansias maniático-sexuales tales como la necrofilia o la necrofagia, que han causado cientos de víctimas a lo largo de la Historia.
Hoy hablaremos de Gilles de Rais (o de Retz según otros autores) que fué mariscal de Francia y que asesino a más de setecientos jóvenes. Fué uno de los peores vampiros conocidos, y seguramente el más execrado por la humanidad.

Gilles de Laval nació en 1404 en el castillo de Camptocé (Bretaña), posteriormente coronado como barón de Rais (actualmente Pays de Retz). A los nueve años, el padre de Gilles fué llevado a su casa herido de muerte tras una jornada de caza con otros nobles. Gilles vio como su padre agonizaba y se desangraba mientras sus vísceras estaban esparcidas por el lecho. A los dieciséis años de edad Guilles se casó con Catalina de Thouars.

Blasón de Gilles de Rais

A los veinte años de edad entró en el ejército francés como primer teniente, al lado de Juana de Arco, plaza concedida a Gilles por el rey Carlos VII, también conocido como el Delfín. Antes de estas fechas jamás había presentado ninguna anormalidad sexual, y por otra parte, según algunos testimonios, jamás mostró hacia Juana de Arco ninguna inclinación sexual, aunque tal vez sea comprensible, pues según algunos compañeros de armas de Juana de Arco, en el proceso abierto contra Gilles, declararon que la Doncella de atractivo.

No obstante, cuando prendieron a Juana, Gilles cambió de carácter: se enfureció como un demente, y peor aún cuando, tras un intento de rescatarla, Juana pereció en la hoguera. Más adelante, se separó de su esposa, y según se dice, no mantuvo contactos sexuales con otras mujeres. Fué entonces cuando emprendió su vampirismo.

Al regresar a su castillo, Gilles organizó fiestas y torneos que tuvieron cada vez un carácter más sangriento. De hecho, las primeras terminaron transformando en orgías y bacanales. Entre todos los festejos que celebraba, estuvo a punto de quedarse en la ruina, y se vio obligado a vender sus bienes.

En estas circunstancias, el Delfín prohibió a todos sus súbditos que adquiriesen las propiedades de Gilles para salvarle de la ruina. Otro suceso fundamental fué que llegó a La Vendeé (región francesa donde estaba Gilles) un joven italiano, Francesco Prelati, que tenía fama de “demoníaco”.

Ante la escasez de dinero, y el acoso de los acreedores pese a la prohibición del Delfín, Francesco le habló de la alquimia, transformar el plomo y el hierro en oro y plata, y para conseguirlo hacía falta algo esencial: sangre de niños.

Gilles no tardó en dar órdenes a sus esbirros, los cuales se dedicaron a la caza de niños de seis a doce años, pero, antes de usar su sangre en la alquimia, tanto Gilles como Pelatri, y tantos otros abusaban sexualmente de ellos.

Durante el juicio por sus crímenes, Gilles confesó sus culpas y relatando con cuantiosos (y horrorosos) detalles, tanto que algunas personas se desmayaron, y los jueces ordenaron que se tapar el crucifijo del tribunal, según parte de la leyenda.

En 1440 fué ejecutado junto a dos de sus secuaces, aunque, su nombre, perduró en el recuerdo de los habitantes durante varios siglos, tanto, que decían que en las frías noches de invierno, el vampiro de Guilles solía abandonar su tumba para alimentarse con la sangre de los animales y de personas jóvenes que, a su vez, se transformaban en vampiros como él.

A continuación pondré algunos fragmentos de la declaración del jucio de Gilles, que están en la wikipedia pese a que a mi parecer sea demasiado literario por así decirlo. Aún así (si no fuesen reales) no tienen desperdicio:

Confieso que maté a esos niños y niñas de distintas maneras y haciendo uso de diferentes métodos de tortura: a algunos les separé la cabeza del cuerpo, utilizando dagas y cuchillos; con otros usé palos y otros instrumentos de azote, dándoles en la cabeza golpes violentos; a otros los até con cuerdas y sogas y los colgué de puertas y vigas hasta que se ahogaron. Confieso que experimenté placer en herirlos y matarlos así. Gozaba en destruir la inocencia y en profanar la virginidad. Sentía un gran deleite al estrangular a niños de corta edad incluso cuando esos niños descubrían los primeros placeres y dolores de su carne inocente.

Me gustaba ver correr la sangre, me proporcionaba un gran placer. Recuerdo que desde mi infancia los más grandes placeres me parecían terribles. Es decir, el Apocalipsis era lo único que me interesaba. Creí en el infierno antes de poder creer en el cielo. Uno se cansa y aburre de lo ordinario. Empecé matando porque estaba aburrido y continué haciéndolo porque me gustaba desahogar mis energías. En el campo de batalla el hombre nunca desobedece y la tierra toda empapada de sangre es como un inmenso altar en el cual todo lo que tiene vida se inmola interminablemente, hasta la misma muerte de la muerte en sí. La muerte se convirtió en mi divinidad, mi sagrada y absoluta belleza. He estado viviendo con la muerte desde que me di cuenta de que podía respirar. Mi juego por excelencia es imaginarme muerto y roido por los gusanos.


Tags: ,